SHINKIRÖ

Las imágenes de Shinkirö (Júlia Lladó) son la busqueda de la propia identidad, la exploración del cuerpo humano y la perfección nacida de las imperfecciones. En su proceso reivindicador y liberador del cuerpo, especialmente el de la mujer, interactúa con diferentes materiales y contextos; en muchos casos, es critica con los estereotipos, juega con los tabú y se manifiesta defendiendo una señal de identidad.

En sus fotografías captura emociones, sueños, sentimientos, formas y colores que expresen una manera más de comunicarse entre personas.

Su principal preocupación y investigación es el cuerpo humano y como este se manifiesta, así como las maneras de utilizarlo de forma integral como base de expresión para su obra.