GEMMA CAPDEVILA

«Me llama el bosque y el mar, especialmente cuando es de noche. Porque la noche se entiende como una manta sobre los árboles, las montañas, los océanos y cubre las vidas de seres que habitan. Guarda sus secretos y los protege. Un lugar que para nosotros es tan hostil y frío, para ellos es como una casa. Viven y duermen tranquilos. Son salvajes, tribales, viscerales, puros y a la vez albergan una ternura infinita. Y todo eso es invisible a nuestros ojos. Me cautiva pensar que tienen vidas secretas de las que no sé nada. Que pasen como una sombra rápida bajo la luna, que sean un rumor fugitivo entre las ramas, un reflejo fugaz a la línea que separa el cielo del mar. Soy ilustradora y todo el vacío que deja lo que no ven mis ojos lo lleno con lo que puedo imaginar.

Creo que querer a la naturaleza es un instinto que no debemos perder. Al fin y al cabo, la vida es salvaje, pero la hemos querido domesticar.

Empecé a dibujar como todo el mundo: la primera vez que cogí un lapislázulis. Simplemente, no he dejado de hacerlo nunca.»

@capdevila_gemma